Siempre siento gratitud hacia la vida, me maravilla poder levantarme un día más, sentir el aire fresco de la mañana en mi rostro, sentir las sabanas de mi cama calientitas y frescas, aunque mis ojos gastados tiene que estar lentes agradezco poder contemplar los colores de la vida, escuchar el canto de los pájaros, tener a mis hijos conmigo, y los perritos que completan la familia contentos, cariñosos, sanos y cochinos, agradezco todo porque todo me hace sentir viva.
Es día de visitar a mi madre, hoy le llevo la crema que le compre para la dermatitis atópica, desayunamos tacos de birria, platicamos con mi mamá, el objetivo principal es hacerla sentir acompañada, pero también hay que hacer algo de limpieza y traer comida y lo que haga falta para que ella durante la semana no se quede sin comer.
Hoy hice un poco de todo, pero una de las cosas que más disfruté fue verla comer el melon que le prepare, tenía sus ojitos todos contentos.
También le puse leche condensada a su capirotada y un poco de leche normal para que no estuviera tan dura y también esa se la comió con mucho gusto, y antes de venirme le puse crema en la espalda que tenía muy reseca, y espero que con eso descanse de las comezones.
Cuando nos venimos ella se quedó contenta, tranquila y yo me vine también contenta de verla bien.
Ya en casa se siente la paz del domingo, Anni está en su cueva escuchando su música favorita y haciendo arte con arcilla moldeable
Iban en su cuarto escuchando música y comiendo el mole que le hice, los perros tranquilos porque acaban de comer y yo siento que esto es un domingo perfecto.
Tengo lo que quiero, tengo a los que quiero, y se siente muy bien