Ya había comentado en entradas ateriores de la precaria situación que viviamos, cuando era niña; también hable de que yo era tan mala para comer, que me parecia excelente que no hubiera nada que comer; así nadie me iba a torturar conque me comiera la sopa o algo; porque bueno cuando teniamos para comer, no era precisamente lo que ahora yo llamo comida, era más bien tener algo que llevarse a la boca a la hora de comer, en fin.
Por otra parte no puedo recordar desde cuando tengo este espíritu de competitividad, tenía que ser mejor, tenía que demostrarles a todos, pero sobre todo a mis hermanas a Ramón y a mi mamá que era posible salir adelante y que nada me detendría. Ahora que lo analizo detenidamente pienso que de ahi viene mi resistencia al almento, una de las cosas que odiaba era ver a mis seres queridos derrotados por el hambre, tristes y conmiserados, así que tal vez decidí que no tendría hambre y tal vez creí que de esa manera sería más fuerte para luchar, para salir adelante.
Ese espíritu me llevó, tanto a salir adelante como a cometer tonterías, entre otras a dejar de comer.
Cuando era muy pequeña, porque engañaba al hambre con una tortilla o con un puño de azúcar, cuando había y cuando no, solo olia la comida de alguna casa y me imaginaba que estaba llena.
Después, más o menos a los 12 años cuando se me encomendó la tarea de hacer de comer para Edith, Ramón mi mamá y yo, a veces como no había suficiente dinero y yo además era la encargada de administrarlo pues compraba solo para ellos y mientras preparaba la comida, con el olor funcionaba ese viejo truco de sentirme llena, cuando me preguntaban decia que ya había comido y solo los veia comer, así pasó más a menos hasta los 16, hata que trabajé de manera un poco más constante.
Teniendo un sueldo es más fácil comer, pero creo que ya era tarde, ya me habia hecho a la idea, pues gastaba mi dinero en mis hermanas y en mis sobrinos, pensaba que ellos necesitaban más que yo.
Más o menos a los 18 entre a trabajar a la FIL y aprendía tanto ahí, y tenía tanta hambre de aprender que me olvide de comer y hasta de beber, así como que no quiere la cosa, cai en la anorexia, me di cuenta cuando tuve un pequeño mareo, revise hacía atrás y me di cuenta que llevaba 4 dias sin comer ni beber nada, y revisé más atrás y vi que esto pasaba seguido, es decir, a veces comia y muchas veces no.
Ya como a los veintitantos, cuando por fin pude regresar a la escuela pues se volvió a complicar la cosa, entre que solo trabajaba medio tiempo y tenía que contribuir al gasto de la casa, pues mis posibilidades de alimentarme otra vez se vieron amenazadas; otra vez la tecnica de oler la comida me funcionaba, pero, medio me recuperé en gran parte gracias a Yu o por lo menos estuve un poco más estable, recuerdo que ella llegaba todos los días con un lonche, buenisismo por cierto, para mi porque de seguro no había comido nada y no tenía dinero para comprar nada.
Ahora ya no tantas carencias y afortunadamente comida si hay, pero desafortunadamente no me la como, porque siempre que tengo un pretexto para no hacerlo, ahora mi principal pretexto es el tiempo y vuelvo al inicio y dejo de comer porque erroneamente creo que soy fuerte, y a veces solo come mi hijo y yo lo veo, porque según yo no alcanzo; admito tambén que ahún utilizo el recurso del olor; y me doy vergüenza por eso. Es verdad que es complicado mi ritmo de vida y que hay poco tiempo para todo, pero eso de no comer, es una lastre que vengo cargando desde hace muchos años.
Pero eso va a cambiar, parecerá increible, pero creo que este es uno de los peores mountruos a los que me he enfrentado, sin embargo, se que esta en mi, y se que lo voy a lograr.